Biografía

La práctica artística de Antonio Ballester Moreno parte de una concepción expandida de lo esencial, desde la que se enfatizan los vínculos fundamentales entre el ser humano y su entorno, donde el paisaje —entendido no solo como género pictórico sino como sistema de relaciones geológicas, antropológicas y simbólicas— ocupa un lugar central. Esta relación entre arte y naturaleza, entre lo humano y lo primordial, se articula tanto a través de la representación y los materiales empleados como de una concepción del arte como escenografía: un espacio construido que introduce el exterior en el interior y que puede leerse desde distintos niveles de acceso y perspectiva.

 

Ballester Moreno rompe con la jerarquización de los materiales artísticos al incorporar yute, cerámica o lana tejida, y al aplicar lenguajes artesanales y del diseño funcional a disciplinas como la pintura o la escultura. Con ello vindica los medios tradicionales y rectifica la idea del arte como ámbito "puro". En su obra, la pureza puede pensarse más bien en el sentido de originalidad: no como novedad o singularidad, sino como aquello que surge de los orígenes, de la actitud del artista durante el proceso creativo y de las relaciones esenciales del ser humano con el mundo.

 

Su inserción en la historia del arte se produce a través de diálogos y referencias —formales y conceptuales— con movimientos como el Hard Edge Painting, la abstracción geométrica, el arte concreto, el movimiento Arts & Crafts, el constructivismo o la Escuela de Vallecas. El resultado es un vocabulario visual estructurado por una tríada dialéctica (naturaleza, arte, experiencia) cuya síntesis es la transmisión precisa de la experiencia integrada a través de las obras: la limpieza de la geometría, las líneas orgánicas, la composición equilibrada y el uso de materiales crudos otorgan a lo cotidiano y natural el estatus de arte, democratizando el espacio expositivo en favor de una experiencia común y despojada de ideas preestablecidas.

 

Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, amplió su formación en la Universität der Künste de Berlín con el profesor Lothar Baumgarten. Ha realizado exposiciones individuales en instituciones como el Museo Patio Herreriano (Valladolid, 2019), La Casa Encendida (Madrid), el Museo ARTIUM (Vitoria-Gasteiz, 2021), la Fundación Cerezales Antonino y Cinia (León, 2022), el CA2M Centro de Arte Dos de Mayo (Madrid, 2026) y el MAZ de Guadalajara (México). Entre sus exposiciones colectivas destaca su participación como artista y comisario en la 33ª Bienal de São Paulo (2018), así como en el MSU Broad Museum (Michigan), la Bienal de Pontevedra (2025) y el MUSAC (León). Su obra forma parte de colecciones como las del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, TBA21, la Fundación Louis Vuitton, el Perez Art Museum (Miami), el MUSAC, el CA2M, la Colección Banco de España, la Fundación Helga de Alvear, la Fundación Juan March, el Museo de Arte Abstracto de Cuenca, la CIFO-Colección Ella Fontanals Cisneros y la Colección DKV, entre otras.