La práctica artística de Miguel Marina se despliega como un ejercicio sostenido de investigación en torno a la pintura, concebida como proceso abierto, relacional y materialmente situado. Su trabajo, centrado en la exploración de los elementos estructurales del lenguaje pictórico —la luz, el color, la escala, la superficie, la materia—, mantiene una relación activa y constitutiva con el entorno, entendido como fuente continua de construcción perceptual y conceptual.
Cada obra surge de las anteriores y anticipa las que vendrán, trazando una dinámica de continuidad, profundización y desplazamiento. Esta lógica, a veces fragmentada, genera saltos formales y discursivos que comparten un eje común: la reflexión sobre los modos de hacer, sobre la materialidad y sobre la relación cotidiana del artista con los objetos y los contextos que habita. La práctica de Marina puede leerse como una forma de narración rítmicamente progresiva que toma la conciencia del acto de pintar como punto de partida epistemológico.
Su aproximación a lo pictórico se articula desde una perspectiva fenomenológica y dialéctica, en la tensión entre imagen y materia. El resultado es un cuerpo de obra que, pese a la diversidad de técnicas y formatos, mantiene una coherencia interna sostenida por una poética del proceso, una atención permanente al lugar y una interrogación constante sobre los límites y las posibilidades de la pintura como forma de conocimiento.
Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, amplió su formación en la Accademia di Belle Arti di Bologna. Ha realizado residencias en la Casa de Velázquez (Madrid, 2013), el Piramidón Centre d'Art Contemporani (Barcelona, 2016), la Real Academia de España en Roma (2017-2018) y la Fundación BilbaoArte (Bilbao, 2019). Su trabajo se ha presentado en exposiciones institucionales como Una historia del arte reciente (1960-2020) en la Fundación Juan March (Cuenca, 2021), Pintura: una renovación permanente en el Museo Patio Herreriano (Valladolid, 2021), Generación 2020 en La Casa Encendida (Madrid, 2020) y la exposición individual A veces pasa, comisariada por Ángel Calvo Ulloa, en el Centro Párraga (Murcia, 2023). En 2024 fue galardonado con el Premio ARCO Comunidad de Madrid, incorporándose su obra a la colección del Centro de Arte Dos de Mayo. Actualmente presenta Hasta aquí, su primera exposición individual en un museo de carácter nacional, comisariada por Javier Hontoria en el Museo Patio Herreriano (Valladolid, 18 octubre 2025 – 8 marzo 2026). Su obra forma parte de colecciones como la Colección DKV, la Colección MICA, la Colección de Pintura Contemporánea Internacional de la Fundación Barrié y la colección del Museo Patio Herreriano.

