Biografía

Susana Solano es una de las figuras fundamentales de la escultura española contemporánea y una protagonista destacada de la renovación de la escultura internacional en los años ochenta. Su práctica, que se extiende desde la escultura y la instalación hasta el dibujo, la fotografía, el vídeo y la joyería, se articula en torno a una interrogación sostenida sobre el espacio, el límite y la experiencia corporal del espectador. Sus estructuras de acero, hierro, malla metálica y otros materiales industriales generan límites permeables —recintos abiertos, jaulas transitables, umbrales simbólicos— en los que el vacío no es ausencia sino agente activo: un espacio cargado de memoria, silencio y resonancia emocional.

 

La escultura de Solano dialoga de manera activa con la tradición escultórica española —de Julio González a Chillida y Oteiza— y con los logros del minimalismo y el posminimalismo norteamericano —Serra, Morris, Nauman—, pero los trasciende mediante una voz profundamente personal en la que lo formal y lo simbólico son inseparables. Sus obras operan como metáforas abiertas de la interacción entre el cuerpo y el entorno: la experiencia se construye a partir del desplazamiento y la percepción física, en un juego de contrastes entre vacío y volumen, interior y exterior, límite y apertura. La artista misma ha señalado que su trabajo no pretende narrar, sino mantener lo indescifrable: la escultura como enigma que requiere tiempo, atención y presencia.

 

A lo largo de su trayectoria, Solano ha evolucionado desde las grandes estructuras metálicas de sus primeras décadas hasta piezas de menor escala y mayor heterogeneidad material, incorporando madera, cera, plásticos, mimbre y elementos naturales, sin abandonar nunca esa capacidad para transformar el espacio expositivo en un territorio de experiencia compartida.

 

Susana Solano se licenció en la Facultad de Bellas Artes de Barcelona en 1976, donde impartió clases hasta 1987. Sus primeros trabajos escultóricos datan de 1979 y su primera exposición individual tuvo lugar en la Fundació Joan Miró (Barcelona, 1980). La proyección internacional de su obra se consolidó rápidamente: participó en la Documenta de Kassel (1987 y 1992), en la Bienal de São Paulo (1987), en el Skulptur Projekte Münster (1987) y en la Bienal de Venecia (1988 y 1993). Entre sus exposiciones individuales más destacadas figuran retrospectivas en el Palacio de Velázquez del Museo Reina Sofía (Madrid, 1992), el MACBA (Barcelona, 1999), el IVAM y el Museo Patio Herreriano (2019–2020) y la retrospectiva Anónimos en la Fundació Vila Casas (Barcelona, 2024), comisariada por Enrique Juncosa. En 2025 presentó Lo que supe y olvido en Halfhouse (Barcelona) y participó en la exposición colectiva Entre dos patis en la Fundació Joan Miró. Entre sus reconocimientos destacan el Premio Nacional de Artes Plásticas (1988), el Premio Tomás Francisco Prieto de la Real Casa de la Moneda (2011) y el Premio GAC por su trayectoria artística (Barcelona, 2015). Su obra forma parte de colecciones como las del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el MoMA, el Museo Guggenheim Bilbao, el MACBA, el IVAM, el Stedelijk Museum (Ámsterdam), el Carnegie Museum of Art (Pittsburgh), el CA2M, la Fundación Helga de Alvear, la Fundación "la Caixa", el Fine Arts Museums of San Francisco, la Fundaçao de Serralves (Oporto), el S.M.A.K. (Gante), el Museum Moderner Kunst Stiftung Ludwig (Viena), el Museet for Samtidskunst (Oslo) y el Utsu-Kushi-Ga-Hara Open Air Museum (Tokio), entre otras.