Biografía

"El archivo se convirtió en una forma de mantener las cosas vivas, pero también en una manera de medir el tiempo y la distancia. [...] Cuando sostienes un objeto o reescribes una carta, estás reactivando ese momento. No se trata de nostalgia; se trata de hacer que esos recuerdos sean funcionales en el presente."

 

Patricia Fernández Carcedo

Patricia Fernández Carcedo es una artista nacida en Burgos, España, que vive y trabaja entre Los Ángeles, Joshua Tree y Madrid.

 

Es una artista interdisciplinar cuya práctica, basada en la investigación, crea contextos materiales para registrar encuentros y relaciones a través de la pintura, la escultura y la instalación. Fernández registra intercambios y formas de medir el tiempo; el paso del tiempo a través del nacimiento y el crecimiento, así como del envejecimiento y el deterioro de nuestros propios cuerpos y de los de nuestros seres queridos. Sus obras surgen de un interés por la historia, la textura y el tiempo contenido en el paisaje. Utiliza la narrativa personal, la memoria, la omisión y la abstracción para transmitir historias y establecer conexiones entre personas y lugares. Su práctica cotidiana continúa encarnando la temporalidad, explorando los diálogos intergeneracionales, los cuidados y nuestra comprensión de los fenómenos.

 

Ha sido galardonada con la beca COLA-IMAP (2023), la Joan Mitchell Painters and Sculptors Grant (2019), la Pollock-Krasner Grant (2017), la California Community Foundation Fellowship (2011) y la France Los Angeles Exchange Grant (2012).

 

Su proyecto box (a proposition for ten years) es una escultura basada en el tiempo que se desarrolla a lo largo de diez años. Fernández ha estado reproduciendo el estilo de talla de su abuelo como parte de una práctica activa de archivo. Esta práctica interconectada, en la que se repite de manera recurrente un motivo en forma de «x», constituye una transmisión de memoria e historia entre dos personas pertenecientes a generaciones y mundos diferentes.

 

En un esfuerzo colaborativo, su abuelo le enviaba cartas acompañadas de dibujos y maquetas de cartón de piezas que le hubiera gustado tallar, pero que no pudo terminar debido al progresivo deterioro de su visión. Sus esculturas de madera se basan a menudo en los estudios de su abuelo: objetos de memoria que se transforman y llevan la huella de este hacia el futuro.

 

A medida que la pérdida impregna la transmisión de la memoria, la historia y las ideas, aquello que se ha olvidado también puede recuperarse a través de los mismos procesos reiterativos e inestables que permiten que se desvanezca. Tallar, reescribir y pintar son acciones que requieren una gran dedicación y que forman parte esencial de su práctica. Este trabajo habla de correspondencias intergeneracionales y de tradiciones adoptadas que cambian, se deslizan y se transforman a lo largo de una vida.