Pinturas de bronce: Exposición individual

23 Noviembre 2019 - 15 Febrero 2020 MAISTERRA
Exhibition text

“Pinturas de bronce” es el afirmativo título que da nombre a esta nueva exposición de A Kassen en Maisterravalbuena. El colectivo de Copenhague hace uso de la descripción sin ambages para dar una explicación convincente de lo que el espectador va a ver y experimentar. Es un mensaje preciso que acota el significado sin dar espacio a interpretaciones que cuestionen su enunciado: son pinturas y son de bronce. Pero es precisamente en el espacio descriptivo del lenguaje donde se produce la dislocación de significado: ¿una pintura puede ser de bronce?, ¿una pintura se define como tal solo a través de los materiales que la conforman?; y, si no es el material lo que define un lenguaje plástico, ¿cuáles son entonces los elementos que dan nombre a una pintura o a una escultura?, ¿puede una escultura ser bidimensional?, ¿una obra puede ser pintura y escultura al mismo tiempo?

 

El uso enunciativo del lenguaje como camuflaje de procesos que esconden significados contingentes, ha sido una estrategia recurrente en estos quince años de carrera del colectivo. En la serie “Door” (Puerta), 2012, el espectador se encuentra ante unas delicadas vitrinas de cristal y madera para luego descubrir -tras ver que en sus interiores hay manillas, herrajes y bisagras-, que el material usado procede en su totalidad de diferentes puertas. En “Naked Photographer” (Fotógrafo desnudo), 2015, A Kassen pidió a varios artistas que formaran un montón con la ropa que llevaban puesta y le tomaran una fotografía. Pero será la serie de esculturas titulada “Pour” (Vertido), 2017, la que se puede considerar un antecedente directo de las obras de esta exposición por el empleo del material como un elemento generador de significado.

 

“Pinturas de bronce”, como su título indica, están constituidas únicamente por esta aleación tradicionalmente asociada a la escultura y al genio de grandes escultores como Rodin, Henry Moore o Giacometti. El bronce también se vincula al concepto de copia ya que su aplicación en la escultura se realiza a través del vaciado, necesitando previamente de un molde que permitirá, a su vez, que la obra sea reproducible. En ese sentido el vaciado en bronce se disocia del gesto del artista al no utilizarse para crear la imagen primigenia sino como una posterior representación que perpetúa tanto física como simbólicamente el modelo original creado en yeso o en barro.

 

En estas pinturas, A Kassen subvierte la idea de vaciado otorgando al bronce la función de hacedor de la imagen original quedando fijada en la propia fisicidad del material. Las pinturas se comportan como una fiel memoria del proceso mostrando la acumulación de las siluetas, marcas y accidentes originados en su gestación. Sus imágenes no se basan en dibujos o en modelos previos; tampoco son representaciones de ideas existentes. Al contrario, tanto su forma como su significado responderán exclusivamente al mismo acto de su ejecución. El proceso comienza con la colocación de una capa lisa de tierra impregnada con aceite hidráulico sobre la que se vierten litros de bronce fundido. Al tomar contacto con la superficie, las gotas de bronce incandescente reaccionan formando ondas, acumulaciones, crestas y huecos que se convierten en espacios negativos. El bronce conforme pierde temperatura se solidifica y origina de esta manera la imagen pictórica.

 

A Kassen, a través de un proceso y un uso “errado” del material, consigue despojar al bronce de su simbología escultórica y dotarle de cualidades y estrategias propias del proceso pictórico, en particular de las corrientes de pintura de postguerra, como puede ser el ‘hard edge’ americano o el informalismo europeo.

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