Exposición benéfica: Proyecto Barreño
El 26 de julio de 2020 Boticaria García estaba de vacaciones y tuvo que improvisar un soporte que le sirviera de apoyo al material que tenía que utilizar en su directo de la tarde. Un barreño de plástico azul y grecas en blanco arrinconado en un armario desde hacía décadas hizo el apaño. Después del directo, el instagram de la boticaria se inundaba de fotografías de barreños y cubos que salieron del ostracismo de cientos de hogares para volver a la vida en forma de memorias. Para sus adscritas, como así llama a sus seguidoras, el barreño se convirtió en una suerte de garante de historias bonitas. Estos objetos vernáculos sirvieron a nuestros mayores en sus labores: para hacer la masa de los chorizos, retirar la ropa tendida o en la recogida de la patata, llegando a remendarlos para prolongar su vida de servicio. Eran bienes preciados que incluso formaban parte de los ajuares de las novias y, los nacidos antes de los 80, hemos chapoteado en ellos alegrando la existencia de nuestras abuelas cómplices. Historias bonitas. Historias prepandémicas. Historias humanas.
Tan solo unos días después del directo llegó el primer barreño a la casa de la boticaria y la primera carta con una historia inextricablemente unida a él. Luego vino otro con otra carta, y otro, y otro, hasta llegar a las casi dos centenas. Entre ellos se encontraban iconos del diseño industrial patrio como el cubo de fregona Cisne con su escurridor en forma de tricornio que, realizado en plástico, sustituía al cubo metálico que Rodex popularizó en 1957; o el set de menaje infantil de la casa Denox.
La exposición en Maisterravalbuena muestra una selección de los barreños, baldes y cubetas que la boticaria ha recibido a lo largo de estos dos últimos años. Junto a ellos, colgadas en las paredes, se pueden ver y leer algunas de las cartas con esas historias bonitas.
Al contrario de lo que sucede habitualmente en las galerías de arte, ninguno de estos objetos está a la venta. Para la ocasión, el artista Jacobo Castellano ha realizado un dibujo inspirado en los barreños; de ese dibujo se han impreso mil pósters numerados y firmados por el artista y se venderán en la galería y en el Mercado navideño de la Plaza Mayor de Madrid. Cada póster tiene un valor de 25 € y todos los beneficios de la compra serán donados íntegramente al Hogar de menores Sagrada Familia de la Fundación Acrescere.
Proyecto Barreño es fruto de la generosidad y sensibilidad de cientos de personas capaces de ver en un objeto en claro desuso cualidades simbólicas que trascienden de lo estrictamente funcional. Objetos inútiles. Objetos bellos.

