Maria Loboda: Omniabsent
MAISTERRAVALBUENA presenta su tercera exposición individual de Maria Loboda, ‘Omniabsence’ en la que la artista nos hace entrar en un mundo privado, secreto, particular; en la intimidad de una persona que no conocemos, pero de la que vemos algunos rastros.
La palabra “Omnipresente” (que está presente en todas partes, atributo solo de Dios) no tiene ningún antónimo recogido en el diccionario. Nadie ni nada puede estar ausente en todos partes. La inexistencia de la palabra “Omniausente”, que da título a la muestra y a la serie de esculturas aquí expuestas, le sirve a Maria Loboda para profundizar sobre cualidades que están fuera de la lógica del lenguaje y que proyectan estados emocionales latentes, a la espera de ser reales. Equipos electrónicos que en la décadas de 1980 y 1990 fueron objetos de deseo, con sus bocinas, sus lucecitas parpadeando y sus brillantes estructuras metálicas, se nos presentan ahora cubiertos de nieve, con sus pletinas abiertas como si la nieve saliera desde su interior silenciándolos ya para siempre. Inservibles y entronizados como reliquias modernas, se convierten en metáforas de imposibilidad.
Junto a estos tótems contemporáneos se presentan la serie de fotografías “Sleeping with Gods”. En ellas vemos los brazos de un personaje masculino que echado en su cama ojea las páginas de un lujoso catálogo de antigüedades asiáticas. A diferencia de los equipos estéreos, estos artefactos tienen siglos de antigüedad, el deseo hacia ellos y su inaccesibilidad no ha parado de aumentar en las últimas décadas. La única luz de estas escenas nocturnas procede de una linterna que podemos adivinar en una de las fotografías. Esta luz casi furtiva ilumina dramáticamente las ilustraciones de las exquisitos objetos de porcelana elevándolos a símbolos como si de una Vanitas se tratara. El título (Durmiendo con dioses) alude a la cualidad que se le puede otorgar a lo material y a lo pagano y a su estado de aspiración perpetua: en las fotografías el personaje no entra en ensoñación con los objetos convertidos ya en deidades sino con sus representaciones impresas en un catálogo.
“Omniausente” o la búsqueda de lo perpetuo en lo transitorio, una bella contradicción envuelta en anhelo y nostalgia

